Se confirma un fenómeno de “El Niño” con intensidad fuerte

Las variaciones climatológicas generadas por el fenómeno de El Niño, tienen un alto impacto en la economía, el sector productivo, social y ambiental. En los últimos 20 años, los episodios de El Niño, que han tenido mayor intensidad se registraron en los años 1982-1983 y 1997-1998.

El Niño con intensidad fuerte registrado en 1982-1983, causo estragos a nivel mundial, aparte de víctimas mortales por eventos de calor, generó pérdidas económicas millonarias.

Estudios del Instituto Nacional de Planificación (INP), mencionan que en Perú, (país muy vulnerable a este fenómeno) el impacto económico del daño se estimó en aproximadamente 1000 millones de dólares; el 42% fueron ocasionados por las excesivas lluvias y el 58% por la sequía.
También se registraron pérdidas humanas por inundaciones, deshidratación y hambre. La producción agropecuaria fue de las más afectadas con cerca del 54% de daños.

En América Latina, este mismo evento produjo una fuerte sequía en el sur del Perú, el oeste de Bolivia, México y América Central, que afectó el cultivo de granos básicos y la ganadería. Por el contrario, en la costa árida de América del Sur, se registraron lluvias intensas y persistentes que causaron un aumento en el caudal de los ríos e inundaciones en diversas zonas.

Por experiencias previas se sabe que la intensidad y la duración previstas de El Niño suelen ser reconsideradas durante su desarrollo, ya que existen variables externas como el anticiclón del Pacífico Sur, o incluso la dirección de los vientos, que pueden influenciar en la magnitud de su impacto, por lo que su desarrollo y consecuencias se debe tomar con mesura.

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Consecuencias en México para la agricultura

El presente evento de El Niño no registrará el mismo impacto en todos los países, ni en todos los cultivos. Mientras que en Centroamérica, México, el Caribe y algunos territorios de América del Sur se prevén pérdidas en granos básicos, algunas frutas y ganadería, en otros países andinos y del sur, este fenómeno podría mejorar los rendimientos agrícolas, debido a un incremento en las lluvias.

Autoridades de México, han informado que en nuestro país se manifestaría principalmente con una disminución de las lluvias en la región norte y el occidente y con un incremento importante de las precipitaciones en el centro, noreste y litoral del Golfo de México. Hasta el momento no se han identificado impactos negativos de gran magnitud en la agricultura o ganadería mexicana, aunque los estados de Chiapas y Tabasco, el verano y otoño del año pasado reportaron que sus actividades agrícolas bajaron de rendimiento a consecuencia de la reducción de un 25 % de la precipitación con respecto al año 2014.

Posibles impacto en plagas y enfermedades en la agricultura

Además de afectar directamente los rendimientos, El Niño podría incrementar la aparición y la propagación de plagas y enfermedades, tanto en la agricultura como en la ganadería, debido a las variaciones en las precipitaciones, la temperatura, el viento, la luz y el PH del suelo.

En base a las experiencias de los eventos de El Niño con intensidad de fuerte, algunas de las plagas que se incrementar fueron angosta voladora, cochinilla rosada, broca del café, rata de campo, trips del melón, mosca blanca y el ácaro rojo de las palmáceas, entre otras.

En el caso de los animales, el estrés por calor y la reducción en el crecimiento de pastos forrajeros afectaron la salud y el bienestar animal, y redujeron su capacidad productiva, asimismo, se produjo una mayor incidencia de enfermedades bacterianas, parasitarias y virales.

Estudios recientes publicados en el boletín técnico, editados por el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), ha evidenciado que el estrés calórico aumenta la propensión del animal a enfermedades producidas por bacterias como el ántrax o carbón bacteriano, el carbón sintomático o pierna negra, el edema maligno y la rabia, entre otras.

Además, el cambio en la temperatura ha aumentado las poblaciones de garrapatas, produciendo mayores tasas de enfermedades.

Otro de los posibles impactos de El Niño proviene del incremento en la temperatura del agua, lo cual reduce el tiempo de reproducción de algunas especies de insectos, como los mosquitos, lo que incrementa aceleradamente su población y podría generar aumento en los casos de malaria en Venezuela y Colombia.

Qué es el fenómeno de El Niño

En términos sencillos, es parte de un ciclo natural de temperaturas en el océano Pacífico. El nombre completo del ciclo es El Niño Oscilación del Sur (ENOS).

Este fenómeno climático causa calentamiento en las aguas del Pacífico a consecuencia de una combinación de viento y oleaje en los trópicos y modifica los patrones de lluvia y temperatura del mundo.

Según la definición operativa de la Agencia Nacional para los Océanos y la Atmósfera (NOAA, por sus siglas en inglés), se determina la existencia del ENOS cuando la temperatura superficial del mar de la región definida como “El Niño”, 3.4 (el centro y este del Pacífico ecuatorial) supera el valor umbral (+0,5 °C para El Niño, -0,5 °C para La Niña) durante, al menos, cinco periodos consecutivos.

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