En cuanto hace a la FINANCIERA RURAL, se reforma su ley orgánica para modificar su denominación para llamarse en lo subsecuente “Financiera Nacional de Desarrollo Agropecuario, Rural, Forestal y Pesquero”, que tendrá por objeto “… coadyuvar al mejoramiento del sector financiero del país vinculado a las actividades agropecuarias, forestales, pesqueras y del medio rural, tal y como se define en el artículo 3o. fracciones I, II y artículo 116, en lo que corresponda, de la LEY DE DESARROLLO RURAL SUSTENTABLE y manejará sus recursos de manera prudente, eficiente y transparente.”

En atención a lo anterior, se tiene que ahora el objeto de la nueva FINANCIERA es desarrollar el SISTEMA NACIONAL DE FINANCIAMIENTO RURAL, en los términos en que lo específica el artículo 116 de la LEY DE DESARROLLO RURAL (LRDS), lo cual es de suyo importante porque su artículo Noveno transitorio contenía el mandato de constituir los sistemas contemplados en ésta en un plazo de seis meses a partir de su publicación en el DIARIO OFICIAL DE LA FEDERACIÓN, situación que a la fecha no se ha verificado y que en buena medida explica la dispersión de acciones en materia de financiamiento rural.

Por otra parte, la reforma hace posible que la FINANCIERA NACIONAL DE DESARROLLO AGROPECUARIO, RURAL, FORESTAL Y PESQUERO, se pueda fondear con otras instituciones de BANCA DE DESARROLLO, al igual que con fideicomisos públicos de fomento económico, así como con organismos financieros internacionales e instituciones del extranjero, gubernamentales e intergubernamentales. Esto le permitirá ampliar la disponibilidad de recursos para la colocación crediticia en el sector, con lo que se atiende un problema que ha limitado su crecimiento.

Como se menciona, la nueva FINANCIERA deberá ser el organismo que tenga como función la conducción de la política de financiamiento y de la integración del SISTEMA NACIONAL DE FINANCIAMIENTO RURAL. No obstante lo anterior, la reforma no considera a los FIDEICOMISOS INSTITUIDOS EN RELACIÓN CON LA AGRICULTURA (FIRA), que en los últimos diez años participó en promedio con 80 centavos de cada peso que se distribuyó en crédito para el sector rural. Por lo anterior, se requiere que operen mecanismos complementarios del EJECUTIVO para lograr una efectiva integración de la política financiera hacia el sector rural y que crezca significativamente la participación de la FINANCIERA NACIONAL DE DESARROLLO AGROPECUARIO, RURAL, FORESTAL Y PESQUERO, por la vía del fondeo complementario y de una capitalización importante.

Por otra parte, recuérdese que los FIRA son un conjunto de fondos de fomento, constituidos por el GOBIERNO FEDERAL como fideicomitente y el BANCO DE MÉXICO como fiduciario, que operan como banca de segundo piso con patrimonio propio, y colocan sus recursos a través de la BANCA COMERCIAL y otros INTERMEDIARIOS FINANCIEROS NO BANCARIOS, quienes otorgan créditos directamente al beneficiario final, o bien a otro intermediario para que éste los haga llegar a los productores. Sin embargo, el hecho de que el BANCO DE MÉXICO sea fiduciario, hasta ahora ha resultado en que las dependencias y entidades de la administración pública federal responsables del diseño y operación de la política de financiamiento hacia el sector, no puedan orientar de manera determinante las estrategias y acciones de los fideicomisos del sistema FIRA para atender los requerimientos de fomento de la actividad productiva en el medio rural. En la gráfica se observa la participación que tiene cada institución en la colocación crediticia total de la banca de desarrollo, en donde se puede apreciar el papel determinante hasta ahora del sistema FIRA.

Acerca de 

Periodista egresado de la UNAM. Columnista de temas bursátiles, económicos, financieros y políticos desde 1984 hasta 2013 en el periódico El Financiero.

Comentarista, desde hace una década, de Televisa en el noticiero de Joaquín López Dóriga en la sección “en la opinión de” y en el programa “economía de mercado” que dirige Enrique Campos en Foro TV.

Fundador de varias publicaciones especializadas en el sector agropecuario (“agrobusiness” desde 1992); “Azúcar y fructosa” (1998 a la fecha) y una “Newsletter”, diaria sobre este mismo mercado.

En la “agenda confidencial” se comentan asuntos políticos, principalmente; económicos, financieros y sociales, analizados con objetividad e imparcialidad y con rigor periodístico.

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