Hasta el año 2013, existían sectores con una amplia variedad de privilegios fis­cales, que provocaron, entre otras cosas, erosión en la base fiscal. Uno de esos secto­res es el agropecuario, que conservó buena parte de los tratamientos preferenciales después de la reforma fiscal llevada a cabo a finales del año 2013.

En materia de IVA, uno de los privilegios para el sector agropecuario es que los productos, animales y vegetales, que no estén industrializados, están gravados con tasa 0%. Esto implica que al vender dichas mercancías, los precios no generan un impuesto, y por el contrario, es posible generar un saldo a favor por concepto de IVA, por los gastos que se llegarán a efectuar para el desempeño de sus actividades, mismo que se puede solicitar en devolución.

En cuanto al ISR, el sector tenía un tratamiento diferenciado que incluía una exención de impuesto a contribuyentes con ingresos brutos de hasta 40 Veces el Salario Mínimo General (VSMG) elevado al año para personas físicas. La exención también favorecía las personas morales con ingresos brutos de hasta 20 VSMG elevado al año por socio, hasta 10 socios. Adicionalmente, el resto de los contribuyentes tributaban con una tasa reducida de 21%, aplicada a los excedentes de los ingresos anteriores.

Operaba además, un régimen simplificado para todos los contribuyentes personas físicas con actividades empresariales y personas morales, cuyos ingresos obtenidos en el ejercicio inmediato anterior no hubiesen excedido de 4 y 10 millones de pesos, respectivamente.

Otro aspecto que favorecía a las actividades agropecuarias eran una serie de facilidades administrativas que incluían: la deducción por concepto de mano de obra de trabajadores eventuales del campo y gastos menores hasta por el 20% de sus ingresos; realización de pagos provisionales de IVA e ISR semestrales; las personas físicas que no excedieran 40 VSMG elevado al año no tenían la obligación de inscribirse en el Registro Federal de Contribuyentes (RFC), entre otros. En lo que se refiere al IEPS, no existía impuesto alguno al uso de plaguicidas.

Propuesta de reforma al régimen del campo para 2014

De manera destacada, inicialmente la Reforma proponía eliminar las exenciones, deducciones y facilidades administrativas, así como aumentar el ISR de una tasa diferencial de 21% a una tasa general del 30% y suprimir el régimen especial para el campo.

Tan sólo por mencionar un aspecto de la reforma propuesta por el Ejecutivo Federal, se establecía que los productores sólo podrían deducir los costos de los ingresos cuando se vendiera el producto final. Aquí el problema radica en que los productores que se dedican a los cultivos perennes y forestales, por ejemplo, cuyos ciclos productivos son mayores a 1 año y hasta ocho años, en los perennes; y de 4 a 30 años en los forestales, tendrían que absorber el costo del capital de trabajo durante el ciclo del cultivo y hasta su venta, con lo que se hacían prácticamente inviables sus actividades.

4. Régimen tributario aprobado para el campo 2014

El régimen de impuestos aplicable al sector primario se integra por el conjunto de disposiciones específicas contenidas en la Ley del Impuesto Sobre la Renta, en la Ley del Impuesto al Valor Agregado, en la Ley del Impuesto Especial Sobre Producción y Servicios y en las facilidades administrativas y estímulos que disponga el Ejecutivo Federal en ejercicio de sus facultades constitucionales. A parte podemos considerar el Código Fiscal y los gravámenes al comercio exterior. A continuación se exponen de manera puntual los principales aspectos que hoy conforman el régimen tributario para el campo en el ejercicio fiscal 2014, que tuvieron reformas.

Ley de Impuesto Sobre la Renta

El ISR empresarial es un impuesto directo sobre las ganancias fiscales obtenidas, es decir, por la diferencia entre los ingresos y las deducciones autorizadas del ejercicio fiscal.

Actualmente, el Capítulo VIII de la nueva LISR, se refiere a los contribuyentes del sector rural (exclusivamente actividades agrícolas, ganaderas, silvícolas y pesqueras), mismos que continúan con los beneficios de la ley anterior (LISR 2013), pero se considera ahora en la nueva ley, la segmentación de los productores del campo en tres niveles diferenciados con base en su nivel anual de ingresos, ya sea contribuyentes que son personas físicas o que son personas morales.

Con base en el Salario Mínimo General (SMG) establecido por la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos (CONASAMI) para la zona A (67.29 pesos) y para la zona B (63.77 pesos).

Tratándose de sociedades o asociaciones constituidas exclusivamente por socios o asociados personas físicas, o para otras personas morales distintas, el tratamiento es el siguiente:

En resumen, entre los principales aspectos que fueron aprobados por las cámaras de diputados y de senadores, y que resultan de vital interés para el sector rural, destacan los siguientes:

1. Se elimina el Régimen Simplificado, y se crea un nuevo régimen denominado “Régimen de Actividades Agrícolas, Ganaderas, Silvícolas y Pesqueras”, en el que se incluye a las personas físicas.

2. El nuevo Régimen de Actividades Agrícolas, Ganaderas, Silvícolas y Pesqueras, incluye lo siguiente:

a. Se mantiene el régimen de flujo de efectivo.

b. Se limitan en un artículo transitorio las facilidades administrativas en materia de comprobación de erogaciones por concepto de mano de obra de trabajadores eventuales del campo, alimentación de ganado y gastos menores, y se señala que no podrán exceder del 10% de sus ingresos propios con un límite de 800 mil pesos.

3. Se limita la deducción de erogaciones exentas para los trabajadores, del orden de 47%, que incluye la previsión social, fondos de ahorro, pagos por separación, aguinaldo, horas extras, prima vacacional, prima dominical, PTU, entre otros.

4. Se limita la deducción de los pagos de cuotas de seguridad social a cargo del trabajador cuando las pague el patrón.

5. Podrán deducir como gastos las erogaciones efectivamente realizadas en el ejercicio para la adquisición de activos fijos, gastos o cargos diferidos.

Otras facilidades administrativas en el ISR

Además de las disposiciones de Ley, el sector rural goza de otras facilidades que componen su paquete fiscal como contribuyente. Estas facilidades no fueron incorporadas en esta reforma de ley, porque son una facultad que se le otorga al Ejecutivo Federal a través del SAT mediante resoluciones administrativas. A través del Art. XXIII transitorio de la nueva ley del ISR, el SAT quedó facultado para continuar otorgando facilidades administrativas y de comprobación al Régimen de Actividades Agrícolas, Ganaderas, Silvícolas o Pesqueras, mismas que se dan a conocer anualmente en el mes de diciembre, para ser aplicadas en el ejercicio fiscal siguiente.

Estas facilidades administrativas incluyen hasta ahora:

1. La deducción de gastos menores de compleja comprobación.

2. Enterar el 4% por concepto de retenciones del ISR, correspondiente a los pagos realizados de mano de obra de trabajadores eventuales del campo, en lugar de aplicar la tarifa ordinaria.

3. La deducción de la compra de terrenos agrícolas.

4. Pagos provisionales semestrales del ISR.

5. La facilidad administrativa de que quienes exportan sus productos y operen con distribuidores residentes en el extranjero, sin establecimiento permanente en México, puedan comprobar sus ventas y gastos con las liquidaciones de los distribuidores, incluyendo la facilidad de deducir gastos en el extranjero que vengan incorporados en la propia liquidación.

6. Se exime parcialmente a los patrones del campo, así como a los trabajadores eventuales del campo, de la obligación de pagar las cuotas obrero patronales, con la finalidad de promover la afiliación de dichos trabajadores y facilitar el cumplimiento de las obligaciones en materia de seguridad social.

Ley del Impuesto Especial Sobre Producción y Servicios

El IEPS, es un gravamen que se paga por la producción y venta o importación de gasolinas, alcoholes, cerveza, refrescos y tabacos, entre otros bienes. Es un impuesto indirecto, es decir, que los contribuyentes del mismo no lo pagan directamente sino que lo trasladan o cobran a sus clientes (excepto en importación) y el contribuyente sólo lo reporta al SAT.

A partir del año 2014, el artículo segundo de la Ley del IEPS incluye impuestos a la enajenación en territorio nacional o, en su caso, la importación de los siguientes bienes:

1.“Bebidas saborizadas; concentrados, polvos, jarabes, esencias o extractos de sabores, que al diluirse permitan obtener bebidas saborizadas; y jarabes o concentrados para preparar bebidas saborizadas, siempre que los bienes a que se refiere este inciso contengan cualquier tipo de azúcares añadidos. La cuota aplicable será de $1.00 por litro. Tratándose de concentrados, polvos, jarabes, esencias o extractos de sabores, el impuesto se calculará tomando en cuenta el número de litros de bebidas saborizadas que, de conformidad con las especificaciones del fabricante, se puedan obtener.

Lo dispuesto en este inciso también será aplicable a bebidas energetizantes, así como concentrados, polvos y jarabes para preparar bebidas energetizantes, cuando contengan azúcares añadidos, en adición al impuesto establecido de 25 por ciento.

2. Plaguicidas. La tasa se aplicará conforme a la categoría de peligro de toxicidad aguda, en la forma siguiente: categorías 1 y 2, el 9%; categoría 3, el 7%; y categoría 4, el 6 por ciento.

3. Un 8% a alimentos no básicos con densidad calórica de 275 kilocalorías o mayor por cada 100 gramos, para los siguientes alimentos: botanas, productos de confitería, chocolate y demás productos derivados del cacao, flanes y pudines, dulces de frutas y hortalizas, cremas de cacahuate y avellanas, dulces de leche, alimentos preparados a base de cereales, helados, nieves y paletas de hielo”.

Sobre los plaguicidas, cabe destacar que en el apartado Vl del artículo cuarto de las disposiciones transitorias de la Ley del IEPS, se establece que durante el ejercicio fiscal 2014, en sustitución de las tasas previstas en el inciso I, fracción I, del artículo 2 de la ley del IEPS, se aplicarán los siguientes porcentajes: categorías 1 y 2, el 4.5%; categoría 3, el 3.5%; y categoría 4, el 3% por ciento.

El impuesto a los plaguicidas afecta directamente a los productores del campo a través de los costos de producción. Cabe destacar que los cultivos con mayor uso de plaguicidas en México son: maíz, algodón, papa, chile, tomate y frijol.

Adicionalmente, en la Resolución de la Miscelánea Fiscal para 2014, el SAT dio a conocer los alimentos de consumo básico, considerando su importancia en la alimentación de la población, que no quedan gravados con el impuesto del 8%, que incluyen: harinas de trigo y maíz, nixtamal, entre otros.

Cabe mencionar que la incidencia fiscal al sector rural, desde el punto de vista económico, en el caso del IEPS sucede de diferentes formas. Para las bebidas saborizadas el impacto se observa a través de los insumos, específicamente al mercado del azúcar y edulcorantes. En el caso de los alimentos con densidad calórica a partir de 275 kilocalorías, la incidencia del impuesto se genera a través de la demanda, ya que en la medida en que se grava el consumo, éste tiende a disminuir y por lo tanto, la demanda agrícola de los insumos asociados a estos productos también baja.

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