Cada vez son más comunes los huertos urbanos
Cada vez son más comunes los huertos urbanos

Más que ser una moda, los huertos familiares y urbanos nos aportan grandes beneficios

El cultivo de los vegetales para el consumo familiar es una tendencia que cada vez cobra más importancia en los citadinos, y es que ofrece muchos beneficios, por una lado es cómodo cortar nuestra propia hortaliza en casa, no tiene químicos y además nos acerca al entorno natural en plena ciudad.

La cultura de consumir alimentos de un huerto propio es una realidad que cada día se vuelve más popular entre las grandes ciudades: balcones, jardines, azoteas y pequeños espacios pueden ser idóneos para cultivar legumbres libres de pesticidas, que ahorrarán dinero y a la vez apoyan al cuidado del medio ambiente.

Los habitantes de las capitales se alimentan de la agricultura industrial, que implica el uso de pesticidas, fertilizantes, y una gran cantidad de combustibles para su producción, transporte, empaque y venta; conscientes de lo anterior autoridades capitalinas y organizaciones de la sociedad civil se han encargado de difundir la agricultura urbana y huertos familiares.

Tanto los huertos familiares como los urbanos, presentan grandes beneficios, aparte de que tienen un bajo costo, no requiere más que un pequeño espacio para colocar las macetas o contenedores en donde se siembren los productos.

Además de tener a la mano alimentos frescos y de calidad, es importante consolidar un esquema de seguridad alimentaria para los habitantes de las grandes ciudades, que se refleja en la salud y en el ahorro, su fomento podría ayudar a convertirla en una fuente de auto abasto familiar o comunitario.

• La cosecha de un huerto urbano reduce los gastos y es un ahorro que contribuye a la economía familiar.
• La producción de alimentos propios garantiza que no contengan pesticidas ni fertilizantes.
• De manera inmediata se tienen alimentos frescos y de calidad.
• Los adultos mayores encuentran en ellos una distracción productiva
• Promueve entre los niños una cultura de cuidado del medio ambiente y el consumo responsable.

En una primera fase los productos que se pueden sembrar son el jitomate, cebolla, chile, ajo, rábanos y zanahoria; una vez que se cuente con más experiencia y capacitación se puede incluir la fresa, pimiento morrón, ejote, brócoli, betabel, col, acelga, espinaca, chícharo, papa y apio, entre otras.

La Secretaría de Desarrollo Rural y Equidad para las Comunidades (Sederec) informó que los huertos urbanos alcanzaron en un año una producción de 94 toneladas de alimentos, que beneficiaron a cerca de 10 mil personas, mismo periodo en el que se instalaron ocho huertos urbanos en espacios públicos y escuelas de la Ciudad de México.

Uno de estos espacios es la llamada Casa del adulto mayor y su familia, ubicado en Coyoacán, al cuidado de 600 personas que participan en el cultivo de alimentos en una superficie de 230 metros cuadrados.

En ese lugar se han producido 1.2 toneladas de alimentos libres de agroquímicos, que se destinaron al consumo en el Comedor Comunitario que está en las mismas instalaciones y atiende hasta 400 personas al día.

Otro es el huertos comunitarios de la Ciudad Deportiva “Magdalena Mixhuca”, que cuenta con una superficie de mil 800 metros cuadrados y produjo 42 toneladas de jitomate y cuatro de hortalizas como lechuga, brócoli y pepino.

A esas instalaciones se suman las del Jardín de Niños “Lorenzo Boturini”, en la delegación Cuauhtémoc, y del Centro de Desarrollo Infantil (Cendi) “Campo Libertad”, en Iztapalapa, entre otros.

Tanto el Gobierno de la Ciudad de México, a través de la Secretaría del Medio Ambiente y la Sederec, así como organizaciones de la sociedad civil y autoridades locales ofrecen cursos de capacitación para la instalación de huertos familiares y urbanos para que quienes decidan instalar su huerto en casa conozca los requerimientos, cuidados y consiga buenos y deliciosos vegetales.

Acerca de 

Deja un comentario