Ingenios azucareros

Ante la próxima licitación de los 9 ingenios propiedad del gobierno federal que administra el Fondo de Empresas Expropiadas del Sector Azucarero (FEESA), es importante destacar el interés que desde hace varios lustros han manifestado empresarios extranjeros en la principal agroindustria del país.

El atractivo del mercado azucarero mexicano para aquellos inversionistas empieza por los más de 100 millones de consumidores. Además, México tiene un tratado comercial en la materia con los Estados Unidos y Canadá que le permite enviar más o menos la cuarta parte de su producción al mercado norteamericano. Otro aspecto relevante es la diversificación de la industria que empezó
con la producción de etanol; la reforma energética mejoró las oportunidades para producir y comercializar energía eléctrica.

Próximamente habrá una licitación de los 9 ingenios propiedad del gobierno federal que administra el FEESA

La participación de los inversionistas extranjeros en la industria azucarera mexicana tiene más de tres lustros. Antes del año 2000 Grupo Sáenz tenía como accionista a Tate & Lyle; después llegaron Cargill, Ed & F Man, Fanjull, Ardilla Lule, el grupo azucarero guatemalteco de Pantaleón, y recientemente apareció en escena un grupo venezolano.

En el año 2000, Cargill realizó una asociación comercial con Zucarmex, propiedad del Arquitecto Eduardo De La Vega, para la venta de dulce de exportación; dos años después se anunció que compró el 15% de las acciones.

¿Quieres recibir más información de Luis Soto y Agromarketing?

Antes de la expropiación de los ingenios por parte del gobierno Federal, Cargill mostró interés en las fábricas que integraban el Consorcio Azucarero Escorpión (CAZE), pero no pudo concretar ninguna operación con Enrique Molina Sobrino. La compañía extranjera también tuvo interés en adquirir Machado ese mismo año (junto con el propietario de Zucarmex hicieron un ofrecimiento a la dueña del grupo, Teresita Machado), pero la operación no cuajó porque la secretaría de Hacienda rechazó la oferta del binomio que pedía una quita del 50% de la deuda de Machado.

El “voraz apetito” de Cargill lo llevó a mirar al Grupo García González, con quien en el 2010 formó una asociación comercial. Lamentablemente las cosas no le salieron como esperaban porque hasta la fecha ha perdido varios millones de dólares. A pesar de ello, Cargill sigue interesado en los ingenios
azucareros mexicanos, y se dice que en la próxima licitación será uno de los principales tiradores.

Comparte este artículo de Luis Soto

Acerca de 

Periodista egresado de la UNAM. Columnista de temas bursátiles, económicos, financieros y políticos desde 1984 hasta 2013 en el periódico El Financiero.

Comentarista, desde hace una década, de Televisa en el noticiero de Joaquín López Dóriga en la sección “en la opinión de” y en el programa “economía de mercado” que dirige Enrique Campos en Foro TV.

Fundador de varias publicaciones especializadas en el sector agropecuario (“agrobusiness” desde 1992); “Azúcar y fructosa” (1998 a la fecha) y una “Newsletter”, diaria sobre este mismo mercado.

En la “agenda confidencial” se comentan asuntos políticos, principalmente; económicos, financieros y sociales, analizados con objetividad e imparcialidad y con rigor periodístico.

Deja un comentario